Dos exposiciones organizadas a raíz del año de España en China, previstas para enero y mayo de 2008 en Pekín y Shanghai, reactivan la utopía de Rosa Cervera y Javier Pioz de una idea que quedó aparcada tras la tragedia de las Torres Gemelas pero que, parece, no ha muerto definitivamente. El modelo es la Naturaleza, según Pioz, "que lo hizo antes y mejor".
Allí, en esas ciudades de crecimiento imparable, obligadas a desarrollarse hacia arriba y no horizontalmente, como ocurre en Europa, volverá a mostrarse esta posmoderna Torre de Babel. Altiva, luminosa, una aldea de ciencia-ficción, con 1.228 metros de altura.
¿Hará un frío tan insoportable en el piso 300 que no dejará disfrutar las vistas? A unos 1.000 metros de altura, ¿cómo cambian las escalas?, ¿Hasta dónde se puede llegar?.
La edificación se sostendría sobre una base de 260-160 metros, tendría 300 pisos, sería cuatro veces la Torre Eiffel. ¿Cuánto costaría?. Los cálculos son de 10.500 millones de euros, es decir, dos millones de metros cuadrados construidos.
Shanghai parece el lugar propicio para eso. Y un coste así sólo podría ser asumido con hoteles de por medio. La población flotante de la ciudad china es el doble que la de sus habitantes normales, 15 millones de personas. De esta manera la mitad de las plazas de la Torre, 50.000, serán para hotel. En total, entre hotel y vivienda, hablamos de Cuenca y Huesca juntos o de meter una ciudad del extrarradio de Madrid, como Alcobendas o Parla, en un edificio.
La Torre Biónica no es el único proyecto de estas características. En Japón también existe otro, impulsado por la empresa Takenaka Corporation, llamado La Ciudad del Cielo, con más de 1.000 metros y que podría llegar a acoger a diario a 150.000 personas.