Santiago Calatrava recibió recientemente la noticia de que se aprobó la construcción del Chicago Spire, que con 610 metros de altura, está llamado a convertirse en el rascacielos más alto de Estados Unidos.
El edificio estará ubicado frente al Lago Michigan, en la Boca del río Chicago, contando con 1.200 viviendas en 150 pisos en una torre de 610 metros de altura (2.000 pies). El costo total de la obra de estima en más de 2.000 millones de dólares.
La torre tendrá la ya común tecnología para hacerlo un edificio 'verde': reciclaje de aguas lluvias, cristales especiales para proteger a las aves migratorias y el uso de las aguas del río como parte del agua no potable del edificio. Además contará con un exhorbitante estacionamiento para 1.350 automóviles en 6 pisos de subterráneo. En su superficie pretende cambiarle la cara al sector donde se emplaza, dándole un nuevo aire a través de una intervención integral en sus alrededores, que incluye un típico puente del arquitecto español.
Calatrava, conocido por el diseño de estructuras abiertas y majestuosas, tiene como sello la 'arquitectura en movimiento': obras inspiradas en lo orgánico, en los párpados del ojo humano y también, en los pájaros en pleno vuelo.
El año 2007 no fue nada malo para el arquitecto Santiago Calatrava, que en el 2005 decidió montar residencia en Nueva York, en vista de los innumerables proyectos que se le encomendaron en la Unión Americana.