Abu Dhabi, el mayor de los Emiratos Árabes y uno de los mayores productores de petróleo del mundo, planea invertir 15.000 millones de dólares en la primera fase de una iniciativa para desarrollar energía verde y construir la planta eléctrica de hidrógeno más grande del mundo. La inversión formará parte de la Iniciativa Masdar, una empresa creada para desarrollar energía limpia y sostenible.
El proyecto incluye planes para empezar a construir una ciudad con emisiones de carbono cero y residuos cero de hasta 15.000 residentes en el desierto en el primer cuarto de 2008.
A largo plazo el proyecto albergará a 50.000 personas. La ciudad está siendo diseñada por el estudio del arquitecto británico Norman Foster.
El sistema de refrigeración procederá de torres eólicas que recogerán las brisas del desierto y expulsarán el aire caliente. Ningún edificio superará las cinco plantas de altura; la ciudad estará orientada de noreste a suroeste para obtener un equilibrio óptimo de luz solar y sombra.
La mayoría de las carreteras tendrán sólo tres metros de ancho y 70 de largo, para conseguir desarrollar un microclima que mantenga el aire en movimiento; los techos permitirán que entre el aire y protegerán el interior del fuerte sol en verano.
Nadie se encontrará a una distancia superior a los 200 metros del transporte público y las calles darán a plazas con columnatas y fuentes. La zona padece únicamente tres meses de calor extremo y el resto del año es bastante húmeda.
El sueño de todo arquitecto es construir una nueva ciudad y el equipo de Foster explica que empezaron de cero. La idea se redujo a la cantidad de energía necesaria para su construcción y para vivir en dicha ciudad.
Cerca del 80% del espacio de los tejados se utilizará para generar energía solar, esperando que la tecnología mejore según se vaya construyendo; aunque se tomará prestada la energía del exterior para la construcción, se está intentando demostrar que será posible generarla toda dentro de los confines del emplazamiento.