| La energía, o más bien su falta, abocará a la mitad del mundo a vivir en rascacielos en 2050 porque el actual modelo 'expansivo' es 'absolutamente inviable', según el arquitecto español Javier Pioz, quien promueve junto con Rosa Cervera las ciudades verticales, posibles por la arquitectura inspirada en la biología.
Este matrimonio, creador del proyecto de la Torre Biónica, lleva casi 25 años investigando cómo construye la naturaleza, las pautas que siguen los seres vivos para sobrevivir, es decir, lo que se conoce como arquitectura biónica.
'La naturaleza no construye con pilares y vigas. El pico del albatros es una desalinizadora, el calamar lleva motor de reacción, la savia de los árboles es una completa red de ascensores...', detalla Pioz en una entrevista con EFE.
Su mujer y él, que tienen estudio en Madrid, China, India, Argentina y Emiratos Árabes -'para poder trabajar las 24 horas'- comenzaron a investigar en 1984 en Estados Unidos sobre un modelo que permita no gastar un ápice más de energía de la estrictamente necesaria reuniendo en altura todo lo que hace falta para vivir, divertirse y trabajar y, de paso, buscar la belleza.
'¿Es ir contra la naturaleza vivir en un rascacielos?. Lo ideal es vivir en una casita mirando al mar pero no es viable para toda la humanidad. Necesitaríamos varios planetas y fuentes energéticas inagotables. Para 2050 seremos 12.000 millones de personas y la mitad tendrá que vivir en ellos porque no hay otro remedio', vaticina.
Hay un dato 'demoledor', afirma, y es que un europeo medio 'gasta' tres años de su vida en aparcar y en ir al trabajo cada día tanta energía como la que gasta su casa: 'eso no es calidad de vida, por eso el proyecto despierta tanta fascinación, por su aplastante lógica urbana'.
Con esa idea clara, empezaron hace 14 años sus investigaciones sobre si es posible superar la barrera física de los 500 metros de altura y vieron que sí, que con una estructura de sujección que se asemeja a la rueda de una bicicleta tumbada, de cuyo eje saldría el edificio, sí es viable.
En 2006 se empieza a fraguar el Año de España en China y les invitan a participar con su idea de ciudad vertical en dos exposiciones y ese mismo año un grupo financiero de Hong Kong se ofrece a financiar los más de 12.000 millones de dólares que costaría levantar esta ciudad vertical de 1.000 metros de anchura por 1.228 metros de altura. |