En poco más de un mes, entre abril y mayo, comenzarán las obras de cimentación del obelisco diseñado por Santiago Calatrava para la ciudad. El monumento, el primero del arquitecto valenciano en Madrid, es un regalo de la Fundación Caja Madrid a la capital. En la fecha indicada comenzará a instalarse el trípode que servirá de base y sustento a los 90 metros de altura del obelisco.
Una vez que este trípode esté fijado, comenzará a levantarse el fuste del monumento, que estará recubierto por láminas de bronce. Centenares de «costillas» basculantes de 7,7 metros cada una, agrupadas en once tramos enlazados en sus extremos superior e inferior, formarán una «camisa» exterior al monumento.
Mediante unos mecanismos, esta camisa tendrá un movimiento suave basculante, que producirá, visto desde fuera, un efecto de onda ascendente. El monumento también contará con iluminación nocturna. Levantar el fuste y todo lo que conlleva necesitará un tiempo de ejecución de entre 9 y 12 meses. Esto supone que, según los cálculos municipales, el monumento estará terminado en el verano del año 2009.