| Impulsadas por unos ingresos colosales generados por la subida de los precios del crudo y ávidas de récords, las monarquías petroleras del Golfo rivalizan a base de miles de millones de dólares para construir la torre más alta del mundo.
Arabia Saudita, que encierra en su subsuelo una cuarta parte de las reservas mundiales de petróleo, se ha sumado a la batalla con un proyecto de construcción de una torre de una milla de altura (1.609 metros) en Yeda, su capital económica en el Mar Rojo, según la revista especializada Middle East Economic Digest (MEED). Este proyecto sobrepasaría todos los proyectos similares en el Golfo.
Basada en Riad, la firma Kingdom Holding, controlada por el príncipe Al Walid Ibn Talal, millonario saudí y una de las mayores fortunas del mundo, parece que proyecta convocar concursos de aquí a julio para la construcción de la torre. A pesar del secreto que rodea al proyecto, MEED cree saber que la firma saudí Omrania fue designada como arquitecta y el gigante norteamericano Bechtel fue elegido para dirigir la construcción de esta torre, que se llama ya "Mile-High Tower" y podría alcanzar un coste de 10.000 millones de dólares.
Por su parte, Kuwait desveló recientemente un proyecto de construcción de una torre de 1.001 metros, una altura que hace referencia a "Las mil y una noches", el célebre clásico de la literatura árabe. Tres estructuras en forma de hojas de cuchillo se construirán cerca de la cúspide para acoger una mezquita, una iglesia y una sinagoga, con el fin de simbolizar la unidad entre las tres grandes religiones monoteístas. |