Uno de los últimos proyectos en donde Gehry no ha demostrado un patrón o fórmula para hacer arquitectura es la 'Beekman Tower' de Nueva York, un rascacielos de 74 niveles que renovará el paisaje del bajo Manhattan a partir del movimiento de su fachada resuelta a partir de una serie de pliegues o arrugas que sin duda contrastarán notablemente con las líneas rectas que conforman el paisaje de la ciudad.
Aunque esta torre de 259 metros de altura es mucho más conservadora que los trabajos anteriores de Gehry -pues de entrada, el edificio no es asimétrico como la mayoría de sus edificios- es mucho más irregular que los edificios vecinos, pues su fachada, de acero inoxidable y cristal, ha sido resuelta a partir de una serie de pliegues o arrugas, que sin duda contrastarán notablemente con las líneas rectas que conforman el paisaje
La brillante silueta del edificio establecerá un interesante juego de luces y reflejos que cambiarán dependiendo de la hora del día y de las diferentes estaciones del año, lo que provocará que el edificio -se mueva- conforme lo haga el sol.
El edificio será principalmente residencial, pero de su superficie total, de 335.000 m2; destinará 30.000 m2 a una escuela pública con capacidad para 630 estudiantes, 6.000 m2 para las oficinas del New York Downtown Hospital, 4.000 m2 para locales comerciales y plazas públicas y 8.000 m2 para estacionamiento.
La construcción del edificio comenzará hacia finales del 2008 y se tiene planeado concluirlas en el año 2010.