El equipo formado por Enrique Azpilicueta, Paloma Lasso de la Vega y Luis Enguita ha resultado ganador en el concurso de arquitectura convocado para elegir el diseño de uno de los últimos edificios del Campus de la Justicia de Madrid que quedaban por asignar, el del Juzgado de Guardia.
El siguiente texto describe el edificio de manos de los propios autores:
"Se ha desarrollado una investigación de las posibilidades espaciales y formales capaces de dar carácter al Campus de la Justicia sin alterar el concepto básico del cilindro. Esta investigación propone el estudio de la elipse como forma simbólica. Con ello se pretende profundizar en las tipologías definidas por el plan de urbanismo y a la vez desarrollar un lenguaje arquitectónico contemporáneo, fluido y de apariencia cambiante.
La superposición de plantas elípticas giradas potencia la expresividad de la volumetría, dando como resultado un edificio espectacular que se transforma a medida que nos desplazamos por sus alrededores. Esta disposición mantiene un diálogo con el resto de tipologías circulares y le confiere un carácter individual al edificio. Un carácter móvil, cristalino y evanescente que lo hace atractivo y reconocible por los futuros usuarios.
Desde el exterior del edificio vemos sus plantas girar, generando espacios diversos con terrazas y patios en forma de media luna. Los espacios interiores son fluidos, pulcros y sensuales. Al recorrer su interior comprendemos que las estancias y las secuencias espaciales se nutren del movimiento de las formas, de los cambios imprevistos de extensión y de la dilatación lenta de los recorridos.
La envolvente de fachada se resuelve mediante una doble piel, responsable de la protección del edificio. Una piel interior de vidrio constituye el cerramiento de cada planta elíptica. Una segunda piel, resuelta con malla de fibra de vidrio de color blanco, envuelve todo el conjunto. Esta envolvente exterior puede ser transparente u opaca, dejar pasar el aire o no, en función de los acabados o capas de que disponga.
Cada elemento de fachada se ha diseñado en virtud de su parámetro de incidencia solar, de tal modo que abriendo o cerrando la trama de la malla de fibra de vidrio se puede disminuir hasta en un 70% la incidencia del sol sobre la fachada. Con ello se reduce considerablemente el consumo energético del edificio y se aumenta el grado de confort ambiental, contribuyendo así a la sostenibilidad general del Campus de la Justicia."