El arquitecto japonés Toyo Ito ha diseñado el Estadio de los Juegos Mundiales para la ciudad de Kaohsiung, en el sur de Taiwán, elegida para albergar la octava edición de los Juegos Mundiales de 2009. Aunque el fútbol no es considerado juego olímpico el Estadio de los Juegos Mundiales ha tenido previsto albergar bastantes partidos de los equipos nacionales de Taiwán/China tras la competición mundial.
El estadio caracteriza la temible pista de atletismo, más que hacer un marco para ella, y se abastece con su auto-suficiente sistema de energía solar. Si el estadio recibe suficiente luz solar es capaz de proveer el 80% de la energía necesaria mientras alberga los eventos y de abastecer de un excedente que será devuelto al municipio cuando no halla ningún evento. Este es un enorme paso hacia delante; el estadio aprovecha la enorme superficie de las cubiertas junto con el enorme potencial de la energía solar. El estadio de Kaohsiung no es el primero en el mundo que toma ventaja de la superficie de su cubierta para uso solar, el Parque St-Jakob de Basel, es también un ejemplo.
El diseño innovador de la marquesina que cubre el graderío rompe con la típica forma oval de los estadios para abrir su espacio interior, a la vez que crea una gran plaza de entrada y enmarca la avenida que lleva a los espectadores desde la ciudad.
El innovador arquitecto japonés Toyo Ito ha proyectado bastantes edificios notables a lo largo del este y del sureste de Asia. Funcionando como ha sido planeado, el estadio contrasta enormemente con el concepto de muchos estadios encumbrados como el Estadio Edward Jones en San Luís, que puntualiza el paisaje americano. El proyecto de Toyo Ito puede servir como una revulsiva llamada al cambio para los arquitectos y promotores occidentales.