A principios de 2008, el proyecto de Dominique Perrault fue seleccionado como ganador del concurso internacional para el diseño de los baños termales de San Pellegrino en Italia.
Su proyecto presenta un planeamiento urbano que crea una nueva manzana dentro de la ciudad. En esta nueva manzana se ha propuesto un edificio principal que añadiría a la ciudad otras estructuras principales, un hotel y un casino. El arquitecto utiliza el paisaje y la geografía como el punto de referencia clave para el diseño de las nuevas estructuras.
Los edificios están proyectados para parecer bloques de piedra, como si hubieran caído de las montañas cercanas. Todas las ventanas en estos volúmenes de piedra están dispuestas para permitir el paso de un suave brillo de luz en los baños termales y otras zonas de spa. El interior transmite serenidad, en contraste con el movimiento exterior.