Los arquitectos daneses de BIG (Bjarke Ingels Group) se han unido con la firma paisajística sueca NOD para su último proyecto en Estocolmo. El proyecto es una renovación del Slussen, uno de las intersecciones más concurridas en el casco histórico de Estocolmo. Una de las claves del proyecto fue la conexión de los distritos históricos de la ciudad con Södermalm.
Sin embargo el proyecto no era tan simple como construir un puente porque el Slussen es utilizado por ciclistas, peatones y conductores, a la vez que alberga el metro, el ferrocarril y conexiones con líneas de barcos.
Los arquitectos necesitaban encontrar una estructura unificadora, que consiguiera alojar todas estas instalaciones en una estructura estratigráfica. A pesar del tráfico pesado, el nuevo Slussen contiene áreas de descanso y crea un espacio público en el nivel superior. Todos los niveles están conectados mediante rampas ascendentes y descendentes, permitiendo a las personas moverse libremente entre los niveles.