El proyecto renuncia a la aplicación de una estructura en el sentido tradicional. En su lugar, el espacio está ocupado con una escultura tridimensional de peso ligero, basada únicamente en la sutil tensión de su superficie, estirándose libremente entre la pared, la cubierta y el suelo.
El diseño y el proceso de fabricación emplean procedimientos de trabajo digital; comenzando con el modelado 3D asistido por ordenador, el cual está estructuralmente ingeniado antes de someterse al proceso de corte del material (controlado por ordenador) y de su montaje mecánico.
El modelo informático, basado en la simulación de la complejidad de los sistemas de evolución naturales, se inspira directamente en la producción de software para hacer velas de navegación y la manufacturación digital.
El producto muestra una nueva forma de trabajo digital, permitiendo la creación de un espacio exterior compuesto de un material ligero que requiere unos ajustes mínimos en su ubicación para lograr su completa instalación en un periodo de tiempo extremadamente pequeño.