| Cuando un huracán azota una zona costera en un país pobre, las construcciones allí asentadas caen como si fueran de papel. Ahora, ingenieros de la Universidad de Alabama en Birmingham están haciendo pruebas para desarrollar un material de construcción lo suficientemente barato y resistente como para aguantar las envestidas de huracanes o tsunamis. En concreto, están probando una mezcla de fibra de yute, un árbol muy común en Bangladesh, donde se hace esta investigación, y plástico.
Según los responsables del proyecto, el nuevo material sería ligero, muy resistente y a disposición de mucha gente, ya que tendría un precio bajo. Otra de sus características es que permitiría que una construcción se separase de sus cimientos y flotase ante una eventual inundación.
El profesor de ingeniería Nasim Uddin encabeza esta investigación, parte de la cual se hace en colaboración con la Universidad de Brac, en Bangladesh, un país especialmente castigado por situaciones meteorológicas adversas. En concreto, se están estudiando compuestos a partir de fibras naturales. La ventaja de estos materiales es que permitirían la construcción de edificios baratos en lugares costeros y, al mismo tiempo, serían capaces de aguantar las fuertes envestidas de, por ejemplo, un huracán.
“Los habitantes de las zonas costeras se enfrentan a serios peligros, pero es posible imaginar una casa que todavía esté ahí después del paso de una tormenta”, comenta Uddin en un comunicado.
La Universidad de Brac ha llegado a un acuerdo con una de las organizaciones no gubernamentales más importantes del mundo para establecer una red y la infraestructura necesaria para implementar la nueva tecnología de fibra de yute sobre el terreno. |