Noticias · Arquitectos · Proyectos
Ediciones Online
Catálagos de Construcción
Biblioteca de Viipuri
     Arquitectura & Arquitectos
  INICIO    EDICIONES   ARQUITECTURA   ENLACES   BIBLIOTECA   CONTACTO  
 
  Edición 54 de BT   Monográfico de JDS  
 
 
ÚLTIMA EDICIÓN
Consultar esta Edición de BT
 
EDICIÓN 55
EDICIÓN 54
EDICIÓN 53
EDICIÓN 52
EDICIÓN 51
 
NOTICIAS · Edición JULIO 2009 ARQUITECTURA
 
 
Entrevista a Rafael Viñoly
Compártelo
Rafael ViñolyNueva York, Londres, Los Ángeles. En cada una de esas ciudades Rafael Viñoly tiene una oficina, una casa y un piano. Oficina, porque es un mega arquitecto con proyectos en los cinco continentes y desde esos puntos neurálgicos puede estar encima de todos, o a unas pocas horas de vuelo. Casa, porque odia quedarse en hoteles. Y piano, dice, ya que es lo único que le permite relajarse después de 12 ó 14 horas de trabajo. "El piano desconecta ciento por ciento porque es completamente abstracto", añade desde su moderno despacho en TriBeca, de paredes de ladrillo y grandes ventanales. Su "casa-casa", donde vive su familia, está a unas pocas cuadras, las que suele recorrer caminando cada mañana.

Sus primeros pasos en Estados Unidos fueron como conferencista invitado del Graduate School of Design de Harvard. En esos días, 1978, este uruguayo hoy de 65 años mantenía un exitoso estudio de arquitectura en Buenos Aires, el que dejó un año después para radicarse definitivamente en Manhattan. Su gran imaginación, rigor profesional y enorme lucidez para detectar el tema a resolver, pronto le reportarían un prestigio considerable.

Museo de Arte Árabe Moderno en Qatar (dibujo)En 1988 entró a las ligas mayores con el John Jay College of Criminal Justice (1988) de Nueva York y al año siguiente ganó el concurso para levantar el International Forum de Tokio, la guinda de la torta en su internacionalización. Para entonces, Rafael Viñoly ya era reconocido por su buen gusto y refinamiento y por el amplio registro de su trabajo: centros culturales, educacionales, cívicos, artísticos, museos, bancos, laboratorios y casas particulares llevaban su firma. En 2002 resultó finalista en el concurso para la reconstrucción del World Trade Center.

Viñoly Architects encabeza más de veinte proyectos en etapa de diseño o ejecución repartidos entre Estados Unidos, Europa, Dubai, Bahrein y Qatar (Museo de Arte Árabe Moderno). Todos enormes, como Battersea Power Station en Londres, la antigua central térmica junto al Támesis que se transformará en departamentos y oficinas y será neutral desde el punto de vista del consumo de anhídrido carbónico. O como el J.F. Kennedy Center of Performing Arts, el edificio más importante que se inaugurará en Washington en los próximos años; o como el Aeropuerto Carrasco, en Montevideo, el más moderno de Sudamérica con sus 45 mil metros cuadrados y un gran techo de doble curvatura que se extiende sobre toda la longitud de la construcción, superándola. "Lo inauguraremos a fines de agosto y ahí estaré; ha sido muy satisfactorio tener una obra en mi país", cuenta con su acento uruguayo, salpicado de términos en inglés.

¿Existe un estilo muy propio que pueda reconocerse en sus obras?

Rafael ViñolyYo no creo que esta cuestión del estilo sea muy útil arquitectónicamente, porque pienso que la arquitectura es un trabajo de gran especificidad y cada caso es muy distinto y muy único. Un edificio tiene una función específica, su locación es específica, sus usuarios son específicos, también sus necesidades tecnológicas. Entonces no existe la posibilidad de que uno pueda diseñar con estilo, porque sería imponer algo a una situación que en realidad precede a nuestra intervención como arquitectos. Para mí el problema de la arquitectura reciente es precisamente esto de que los arquitectos han buscado una marca, un estilo, como si fuera una cuestión de fashion, y no lo es.

Los llamados "starchitects", para quienes la arquitectura está más bien supeditada a su propio lucimiento.

Exacto. Y la arquitectura debe servir a quienes la hacen posible, finalmente. Porque a diferencia del arte, en que la obra es mérito de su autor, aquí no son los arquitectos los que la hacen posible sino los usuarios. El problema de los arquitectos de hoy es que tienen agenda estética personal, a la cual la gente recurre cuando lo que quiere es comprar una suerte de ‘branding’ o de status. Y, claro, esta "arquitectura de formas" siempre está basada en una caracterización del arquitecto estrella, con una gran vanidad. En una sociedad de sobre consumo como la nuestra, han venido como anillo al dedo.

Viñoly va aún más allá en su crítica. Él cree que esta práctica, en que se deja de lado la función social de la arquitectura para tratarla como un bien de consumo masivo cualquiera, tiene mucho que ver con la crisis económica actual, cuya raíz es inmobiliaria. "Porque cuando uno transforma una práctica social en un objeto de consumo, en una guerra de imágenes, lo dejas a merced de los vaivenes del consumo".

Más bien tiene que ver con algo mucho más pedestre: con la moda y con un cierto esnobismo, finalmente.

Exacto, y al instalar la arquitectura en el campo del fashion, ésta se cae tan pronto se cae el fashion. Es una frivolización. Cuando me toca dar charlas, siempre les digo a los jóvenes que la dimensión artística de la arquitectura está tanto en los aspectos no visuales como en las formas que nos ocupan con tanta obsesión.

El método Viñoly

Nueva terminal Aeropuerto Carrasco, Montevideo (Uruguay) (dibujo)Aunque tiene equipos de más de 200 personas en cada oficina, Rafael Viñoly insiste en supervisar cada etapa de los proyectos. Intensidad que no se debe exclusivamente a la pasión por su oficio, sino también a ciertos principios, los que él llama "método de trabajo". El primero es que no puede crecer más allá de una cierta dimensión. "A pesar de tantos años viviendo en Estados Unidos, no creo para nada en el crecimiento por el crecimiento. Apple tiene el 5% del mercado de la computación y el 48% de las ganancias. Además, la arquitectura no es sólo interpretar plásticamente una situación; tiene mucho más que ver con lo que ocurre antes y con las consecuencias que provoca".

De ahí se desprende la segunda idea fundamental que lo mueve profesionalmente: cada trabajo es un continuo, desde la definición del programa hasta la operación del edificio; es decir, Viñoly Architects sigue prestando servicios a lo largo de la vida de cada obra.

¿Para usted cuál es el gran desafío?

Para mí lo interesante es buscar cuál es la inteligencia de la solución: cómo frente a ciertas circunstancias, que son preexistentes a nuestra intervención, uno combina condiciones de una forma creativa para que solucionen un cierto problema. También me interesa mucho lo que ocurre con la obra una vez finalizada. La arquitectura tiene esa enorme virtud de contribuir de una forma silenciosa a modificar la forma en que la gente ve la realidad, y eso es algo que requiere tiempo.

Desde esa perspectiva, me imagino que tiene algunas obras preferidas...

Tokyo International Forum (interior)Siempre hay -responde evadiendo nombrarlas-. Pero después de tantos años en esto, la verdad es que uno tiene un registro mucho más cabal de los errores que de los éxitos, pero creo que eso es útil. Además, tengo la teoría de que los edificios sólo comienzan cuando se inauguran, que hay que dejarlos madurar. Tienen su propia vida. Así tiene que ser porque son obras pensadas para una vida útil de 50 ó 60 años, sobre todo si uno no está pensando en el impacto por el impacto mismo. A mí lo que más me gustaría es que hubiese un criterio de evaluación por 'performance'. Pero a nadie le importa, nadie hace seguimiento de cómo ha sido la vida de esa obra. Se ha perdido la noción de la experiencia directa del espacio. Uno consume arquitectura a través de las imágenes, de las fotos.

¿Se puede reconocer alguna huella de Latinoamérica en su trabajo?

Es imposible que a uno no le condicione su origen. Piensa en los años en los que yo viví ahí, años de gran convulsión política, de gran inestabilidad, de represión, todas esas experiencias dejan una marca importantísima. Lo positivo es la confianza que uno adquiere en sí mismo y la certeza de que puede manejar situaciones fuera de lo común. Por eso es que a mí la crisis económica me cae mucho mejor que a muchos colegas de por aquí, porque la he visto de todas las formas y los colores, no me están contando nada nuevo -se ríe-.

27 Junio, 2009
Para saber más
 Monografía de RAFAEL VIÑOLY  
Enlace a la fuente original
Rafael Viñoly en Wikipedia
Web oficial de Rafael Viñoly
 
<< Anterior NOTICIAS DE ARQUITECTURA Siguiente >>
Ir al ÍNDICE
Julio 2009
 
 
EDICIÓN - Julio 2009
OTRAS EDICIONES DE ARQUITECTURA
DESTACADOS
Xiaofeng + Xiaotian
Catedral Nuestra Señora
HKS
Conservatorio Expo 2014
DANIEL LIBESKIND
Reflections at Keppel Bay
JDS
Parque Ciclista
PETER ZUMTHOR
Steilneset Memorial
PROPUESTAS
 
Casa en Burdeos
Rem Koolhaas
 
Gerrit Rietveld
Biografía
Portal de Arquitectura Creative Commons
  INICIO EDICIONES ARQUITECTURA ENLACES BIBLIOTECA CONTACTO