El estudio chino Studio Pei-Zhu ha diseñado el Museo de Arte de Xixi Wetland situado en una reserva rural de naturaleza cerca de Hangzhou, en China. El concepto surge de la interacción entre la construcción y la naturaleza. Así como llega el otoño a los árboles, los edificios se sitúan en el terreno de forma natural, como hojas dispersadas. La forma resultante crea un refugio contra la tierra.
Este diseño recrea las cualidades de las hojas caídas y segregadas en el otoño, mediante sus cinco edificios. Algunas hojas se superponen, uniéndose unas con otras. Una de ellas permanece separada, como una unidad visual independiente respecto de las restantes cuatro hojas, que se mantienen unidas. Estas estructuras unidas albergan funciones comerciales y de recreo, un hotel, un restaurante y una recepción. En la hoja única está el museo de arte.
Los edificios están cubiertos por una luz coloreada, reflejada por los paneles de zinc con acabado pulimentado, creando un reflejo difuso y suave en su interacción con las personas y la naturaleza. Toda esta mezcla incide en la persona mientras visita el museo. Los colores, la iluminación y los detalles se funden en una representación en la que los diferentes elementos crean una imagen uniforme y natural. |