El Pabellón Corporativo de Shanghái, que formará parte de la exposición mundial de Shanghái 2010, tiene una fachada formada por miles de tubos de plástico reciclado a partir de discos compactos.
El pabellón diseñado por Feichang Jianzhu crea un espacio cubierto con miles de tubos transparentes unidos por una malla de plástico. Estos tubos de policarbonato podrán ser reciclados de nuevo cuando el edificio sea desmantelado.
La energía necesaria es suministrada a través de un sistema de energía solar térmico formado por tubos colectores situados en la cubierta. Este sistema calienta el agua por encima de los 35ºC y la emplea para generar electricidad a partir de la energía procedente de una temperatura ultra-baja, un sistema similar a la creación de energía de las reservas geotérmicas de baja temperatura.