El nuevo estadio se sitúa en Dalian (China), en el cabo más al sur de la península de Liaodong. El proyecto emplea la idea de capa y superposición, una estética profundamente arraigada al 'cuju', antiguo fútbol chino. El arquitecto Ben van Berkel ha creado un estadio donde la articulación de la estructura y la alternancia de aberturas y superposiciones constituyen "un punto esencial para la experiencia del visitante".
Según explicó Ben van Berkel, "el diseño del Estadio de Fútbol de Dalian está inspirado en el campo de fútbol clásico chino, hecho de capas de bambú coloreado. Para el diseño del estadio nos apropiamos de este efecto y generamos una cubierta estructural de doble capa. Esta estructura funciona como un doble recinto que engloba las tribunas. Las divisiones y aberturas entre las anchas bandas superpuestas de la estructura permiten vistas desde el exterior hacia dentro y desde dentro hacia fuera."
El estadio acomoda aproximadamente a 40.000 espectadores, además de proporcionar espacios para las emisiones por televisión, la administración, una sala VIP, instalaciones para los jugadores y dos campos de entrenamiento. En el exterior se sitúan zonas públicas cubiertas sobre las instalaciones de aparcamiento.
Aunque la función principal del complejo deportivo es satisfacer las necesidades de los atletas, el diseño no olvida las necesidades de los espectadores. El estadio procura mejorar la experiencia del público considerando los elementos esenciales, de contexto, programa, infraestructura y estilística, culminando todos ellos en "un fuerte gesto integral".
Según explicó Ben van Berkel, "un rasgo característico del Estadio de Dalian es la proximidad de los espectadores hacia el terreno de juego, logrando así las mejores vistas desde las tribunas y creando una verdadera sensación de participación. Como en el diseño de un teatro, son necesarias vistas específicas y puntos focales. En el Estadio de Dalian visionamos el terreno de juego como un escenario. El sistema de asiento de doble graderío y los perímetros curvos ayudan a optimizar las esquinas de las tribunas y permiten a los espectadores estar tan cerca como es posible del terreno de juego."