En respuesta al clima de Dallas, una marquesina solar se extiende desde el edificio y proporciona sombra al acristalado vestíbulo de 18 metros de altura, que dota de transparencia al edificio. Esto establece una relación directa entre interior y exterior y crea una gran accesibilidad. Bajo la marquesina, parte integral de la estrategia ambiental, una sombreada plaza peatonal crea un nuevo gran espacio público para Dallas, como ha sido definido en el masterplan diseñado por Foster + Partners, OMA y REX (con el Teatro Wyly) para el AT&T Performing Arts Center.
En el interior, detrás de la pantalla acristalada, hay una serie de espacios públicos de bienvenida que envuelven el suntuoso tambor de cristal rojo del auditorio.
El auditorio, capaz de contener una audiencia de 2.200 personas, está diseñado para ser tan íntimo como sea posible. Una planta con forma de herradura, junto con la sorprendente envoltura de seis alturas, permite que la audiencia esté lo más cerca posible del escenario, intensificando el impacto de la representación. La distancia entre el escenario y los palcos es de tan sólo 26 metros. La intimidad se acentúa mediante el énfasis de los frentes de los palcos con un acabado de oro blanco, en contraste con el rojo oscuro del interior. La acústica, cuidadosamente diseñada, se refuerza gracias a la compactación del auditorio. Los detalles y los acabados aumentan la resonancia de la voz humana, al mismo tiempo que enriquecen y aclaran el sonido de la orquesta.
El artista argentino Guillermo Kuiica ha sido el encargado de crear el telón para el escenario.