El edificio Novartis de Frank Gehry forma parte del Masterplan para Novartis, diseñado por Vittorio Magnano Lampugnani. El proyecto de Gehry transforma el emplazamiento de un complejo industrial en un campus de innovación, conocimiento e investigación. El nuevo campus de Novartis ofrece a empleados y visitantes un entorno ultra-moderno, muy funcional y estéticamente agradable para la comunicación y el trabajo.
El proyecto de Gehry ocupa la localización central, situándose al sur del edificio el Campus Verde y las Sedes de Novartis.
El concepto de apertura, de espacios fluyendo juntos, ha jugado un papel importante en el diseño del edificio. Los espacios públicos, un restaurante y una cafetería, se sitúan en la planta baja, que se abre hacia el Campus Verde. Los Departamentos de Recursos Humanos, que ocupan las cinco plantas superiores, contienen un pequeño número de espacios públicos con el propósito de animar a las personas a reunirse espontáneamente para tomar un café o realizar encuentros informales.
Bajo rasante está la Fábrica de Aprendizaje para todos los empleados del campus y un auditorio de 600 asientos con un lucernario de cristal que proporciona luz natural y conecta con el Campus Verde situado encima. El auditorio puede dividirse en dos salas separadas para albergar funciones simultáneas.
Un atrio central conecta visualmente las distintas partes del edificio y permite el paso de la luz natural desde la cubierta, a través de todas las plantas de oficinas, descendiendo hasta los niveles bajo rasante, donde se sitúa el vestíbulo del auditorio. El concepto de apertura y transparencia está reforzado por el uso del vidrio en el diseño exterior del edificio.
Las grandes sombras con forma de vela, arrojadas por la fachada sobre el interior del edificio, reducen la ganancia solar y el brillo; la ventilación natural en los cálidos días de verano se consigue mediante ventanas practicables y grandes puertas correderas de cristal situadas en la planta baja.
La arquitectura y los materiales empleados reflejan el compromiso con el medioambiente. Para reducir la ganancia de calor producida por la iluminación natural de las fachadas acristaladas, éstas se recubren con un esmalte cerámico. Los paneles de vidrio de la cubierta contienen células fotovoltaicas que generan la energía necesaria para la iluminación artificial del edificio. |