Visiondivision ha realizado la ampliación de una casa del Siglo XVIII con su típico enfoque poco convencional. Atendiendo a la petición de los dueños de la casa de mezclarse con el medio ambiente, en particular por el lado donde la madre "tiene su casita y los ojos vigilantes", la ampliación se convierte en un espacio vividero discreto que forma parte de la tierra, haciéndolo parecer "casi invisible".
Utilizando la pendiente del lugar, los arquitectos excavaron la colina y construyeron una bóveda de hormigón en su vacío. La bóveda está perforada en lugares estratégicos para permitir que la luz ilumine los espacios vivideros. El resto de la bóveda está cubierta por el terreno, de manera que se evita dejar indicios evidentes de la actuación de los arquitectos.
Estatuas de venados colocadas en la parte superior del edificio cubren los agujeros y se convierten en los ejes de la luz; también actúan como un elemento de referencia para el contenido de la casa.
La nueva ampliación se conecta con la casa original mediante una escalera interior que divide la ampliación en una zona social y otra más tranquila. La zona social, que consiste en una pequeña cocina y una sala de estar, está cubierta con una fachada de cristal (la única fachada visible de toda la ampliación) y orientada hacia el río. La zona más tranquila está compuesta por los dormitorios y un baño donde las luces superiores nos muestran las variaciones de la luz durante el día.
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