Desde los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, el estado de Nueva York y la ciudad de Nueva York han trabajado para reconstruir el lugar y convertirlo en un centro vivo e importante en una de las ciudades más notables del mundo. Snøhetta fue seleccionado para diseñar el único edificio que ocupa el lugar conmemorativo.
Durante los cuatro años de trabajo con el proyecto desde 2006, el programa ha cambiado varias veces, sin embargo se ha mantenido un equipamiento cultural dedicado a la atención y orientación de los visitantes.
El proyecto proporciona una forma orgánica viva que permite al visitante imaginar el lugar y la ciudad en un sentido más amplio. El edificio ofrece a todos los visitantes la oportunidad de participar en un acto de reflexión.
Ciertas características del Pabellón del Museo Memorial parecen una reminiscencia de las torres originales.
El tratamiento reflectante alterno de la fachada refleja el cambio de estaciones, revelando distintas calidades del Pabellón durante todo el año.
Dos piezas de acero originales, rescatadas de las Torres Gemelas, son incluidas en el gran atrio de vidrio del pabellón, diseñado para que la luz directa llegue hasta el interior del Memorial Museum subterráneo. Aunque retiradas de su ubicación y función anteriores, estas piezas marcan el lugar con un profundo gesto estético. |