La biblioteca de Steven Holl ha sido diseñada para ser un centro comunitario para el barrio que lo rodea, la comunidad de Hunter's Point en Nueva York. El proyecto abre el interior, configurándose en torno a enormes ventanas que desdibujan los límites entre interior y exterior.
La biblioteca se encuentra rodeada por áreas residenciales, escuelas públicas y un parque de 12.000 metros cuadrados. Según la nota de prensa de Holl, además de estanterías de libros, la biblioteca cuenta con "zonas de lectura, una galería, una sala polivalente para los diversos programas de la comunidad, incluyendo el estudio después de clases, lecturas y diversos eventos locales, personal y áreas de apoyo".
Steven Holl rompe la forma rectangular de la biblioteca mediante enormes ventanas de forma irregular. Las ventanas abren el interior de la biblioteca hacia el East River frente al edificio de las Naciones Unidas, ofreciendo espectaculares vistas de la ciudad de Nueva York. La propia biblioteca constituye un punto de referencia en el río.
Cuando cae el sol, las luces interiores emiten una luz fantasmal sobre el agua y, por la noche, la luz de los focos baila sobre las paredes y a través de las ventanas irregulares para transformar la biblioteca en una pieza brillante del arte moderno. |