| El concepto de la Ópera de Busán propuesto por OODA es crear espacios donde se confunden edificio y paisaje, intensificando el flujo entre los espacios interiores y exteriores.
El esquema guarda relación con la topografía natural, articulando un edificio de múltiples niveles e integrando fácilmente diferentes actividades culturales y programas. La circulación, la flexibilidad y la estrategia permiten una total accesibilidad.
El planteamiento formal de la Ópera de Busán deriva de la proporción natural del programa fusionado con inspiraciones, como conchas de mar, música y peces mariposa típicos del Pacífico, que dotan al edificio de su propio encanto e identidad. La imagen formal con su vibrante y significativa presencia se configura como un fuerte símbolo de Corea del Sur para el mundo.
El auditorio tiene un diseño innovador, flexible, eficaz y elegantemente esculpido. La zona central puede girar alrededor de sí misma, por lo que en el mismo espacio es posible tener una ópera, con todas sus exigencias, y también conciertos más íntimos así como un espacio centrado que se sitúa al público alrededor.
El teatro multiuso tiene su propia identidad y articulación. Según el concepto del proyecto, podría ser utilizado desde múltiples perspectivas y necesidades programáticas.
Las instalaciones auxiliares (restaurantes, cafés, bares, tiendas, centro de convenciones, sala de exposiciones, salón de banquetes, sala de eventos, etc.) fluyen a lo largo de las estructuras principales, creando una perfecta conexión entre todo.
La envoltura del edificio se concibe como una piel continua que se integra con el programa. La luz natural, la ventilación cruzada, el acceso y las vistas son elementos claves para la transición entre interior y exterior.
La morfología orgánica se integra perfectamente con el paisaje y trata de convertirse en el paisaje, simbolizando el nuevo espíritu e identidad de Busán.
OODA: Diogo Brito, Rodrigo Vilas-Boas, Francisco Lencastre, Francisco Rugeroni, Ezhil Vigneswaran, Francisca Lopes dos Santos.
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