Los movimientos y gestos de los bailarines están llenos de expresión y tensión. Los bailarines transportan al espectador a un mundo interior de experiencias y emociones a través del movimiento de sus caderas y de sus manos. La música rítmica y dinámica transmite al espectador un mundo de increíbles sensaciones estéticas que despiertan todos los sentidos y proyectan la imaginación.
El Museo-Escuela Internacional de Flamenco en Jerez de la Frontera (España), propuesta de MUS Architects, refleja el espíritu flamenco, subiendo y bajando como un diagrama sinusoidal de las ondas dinámicas de sonido.
La planta baja constituye una extensa plaza, delimitada únicamente por láminas de vidrio, en la que los espacios internos y externos penetrar en ellos mismos y fluyen bajo expresivas bóvedas.
El Museo-Escuela de Flamenco se eleva formando ángulos sólidos que configuran una plaza superior a la que se accede a través de una rampa - desde el norte y desde el lado sur de la parcela. Este espacio incluye un jardín, una zona de recreo y un anfiteatro al aire libre, pero sobre todo es un gran espacio abierto, un escenario para eventos artísticos. Un museo y una terraza panorámica se sitúan en la parte más alta del edificio. Las superficies que componen el sólido, grietas en la roca, son un aspecto muy importante del proyecto.
Las imágenes de movimiento, dinámica, tensión emocional y adornos ornamentales sirvieron de inspiración a MUS architects. La estructura del sólido se configura mediante numerosos pliegues que crean relaciones inesperadas.
La suavidad y la rugosidad de la superficie se emplean como contraste, la textura se convierte en otro factor de la sensual arquitectura del proyecto. El color natural y áspero representa los materiales escultóricos, "la masa de arcilla o de piedra".
Las superficies interactúan fuertemente con la luz. La iluminación dinámica estimula el movimiento del proyecto, modelando las experiencias estéticas y emocionales de sus usuarios. |