Khorsabad o Dur Sharrukin fue la cuarta capital del reino de Asiria, a 15 kilómetros al noreste de Mosul, donde el rey Sargón II construyó el centro del reino hacia 717 a.C. (Fortaleza de Sargón).
La ciudad tenía forma cuadrada, ocupaba una extensión de 1.760 x 1.685 metros, y estaba rodeada por una muralla defendida por 150 torres y que contaba con 8 entradas.
En el sector norte edificó una ciudadela sobre la que levantó su palacio real, junto a un templo de Nabu y otro dedicado a los diferentes dioses, además de las residencias para sus dignatarios.
El Palacio Real se elevaba sobre una plataforma de entre 14 y 18 metros y contenía un zigurat y un grandioso templo con seis santuarios, además de un complejo conjunto de patios, salones y almacenes, con más de 200 dependencias. El palacio estaba totalmente revestido de mármol y relieves de bronce.
La puerta principal del palacio estaba protegida por el héroe del león -posiblemente representación de Gilgamesh- entre parejas de toros antropomorfos alados (lamassu).
Hoy en día, tanto los relieves como los toros alados están expuestos en diversos museos por todo el mundo.
Además, un viaducto comunicaba el palacio con el templo de Nabu. Las obras de construcción de la ciudad duraron nada más que 10 años.
Sin embargo, al poco tiempo de que Sargón II se trasladara a Khorsabad, éste murió y su hijo Sennacherib eligió Nineveh como centro del reino, abandonando la ciudad. |