Construido en Francia, durante el Siglo V, es muy similar a cualquiera de los muchos baptisterios diseminados por el antiguo Imperio francés. Son más modestos, más rústicos.
Es un edificio de planta octogonal inscrito en un cuadrado. El octógono está adornado con nichos semicirculares y rectangulares alternos y una arquería empalmada con columnas monolíticas de granito gris, rematadas con capiteles de mármol blanco reutilizados.
Se diferencia de los baptisterios de la región por su ausencia de deambulatorio. Se cubre con una cúpula sobre tambor al que se abren ventanas.
Siempre hay un nicho mayor en forma de exedra. En el centro se encuentra la piscina bautismal, muy pequeña. |