Construida en tiempos de Constantino, es la basílica que había en el lugar en el que está la Basílica de San Pedro actual. Era una basílica grandiosa, que fue ejemplo de muchas otras, aunque no es exactamente una basílica sino un cementerio a modo de basílica, por lo que se la llama 'cimeterio subteglata' (cementerio bajo techo).
Es una basílica occidental, está orientada al oeste, para no cambiar de lugar la tumba de San Pedro. Tiene una gran fachada que da a un vestíbulo. De ahí se pasa a un gran atrio, cerrado al exterior y con pórticos a los lados. En el centro había una fuente, llamada fiala. La parte superior del pórtico se convierte en nártex.
Tenía cinco naves, la central más alta y más ancha, permitiendo la luz directa: las cubiertas eran de madera y en las naves laterales también había vanos proporcionando luz indirecta. Los fieles se colocarían en las naves, que estarían separadas del transepto con arcos que llevarían cortinas.
El altar se encuentra prácticamente en el centro de la exedra y está cerrado por una doble columnata, formando una pérgola. El altar retrocedió ya que la tumba de San Pedro debía estar en un lugar de fácil acceso para los fieles por lo que se hace un gran transepto para que los fieles lleguen hasta la tumba, que se encontraba debajo del altar.
La planta de cruz latina no se hizo, por tanto, buscando una simbología, sino debido a un gran problema espacial por las numerosas tumbas y mesas para ágapes funerarios. En esta iglesia sólo se hacían misas puntuales, por ejemplo una vez al año en la festividad de San Pedro, etc.
El 18 de Abril de 1506 se levantó el primer machón de la actual Basílica de San Pedro. |