En el Foro de Trajano, delante del hemiciclo del Mercado de Trajano, se sitúa una de las obras del arte clásico más hermosa que se conserva, la Columna de Trajano. Obra de Apolodoro de Damasco, fue inaugurada en el año 113 d.C. para conmemorar la victoria en las campañas del emperador.
Formada por 18 bloques de mármol travertino restaurado después de diecinueve siglos y vuelto a llevar a su esplendor original, está completamente cubierta de bajorrelieves que narran, como en una película, los episodios épicos de la conquista de Dacia. Una especie de cinta hélicoidal, de 200 metros, que representa los ejércitos y las costumbres de Romanos y Daces, incluido el puente hecho construir por Trajano para llegar en Dacia y las fortalezas que atacó.
El pedestal, esta adornado con relieves que muestran el botín de armas de los Dacios. Uno de los relieves más famosos del friso es el episodio que enseña el suicidio del príncipe de los Dacios.
En los primeros tiempos su pedestal contenía una pequeña urna donde estaban las cenizas del emperador Trajano, por lo tanto fue un monumento funerario, rematado por una escultura del mismo emperador. Esta escultura desapareció en la edad media y en el Siglo XVI fue reemplaza por la actual de San Pedro.
La columna, el basamento y el remate miden en total 42 metros de altura. Antiguamente formaba parte del complejo de la Basílica de Ulpia. |