Fue comenzado bajo Domiciano e inaugurado por Nerva en el año 98 d.C. Estaba atravesado por el Argiletum, una calle que unía el Foro Romano con el distrito de Subura; por ese motivo se conoce como Foro Transitorio.
El exiguo espacio a su disposición determinó su forma estrecha y alargada (120 x 45 metros) y la falta de un pórtico interno, que fue resuelto con el recurso ilusionístico de levantar una hilera de columnas a poca distancia del muro perimetral, coronadas por un ático con bajorrelieves que representan a Minerva y un friso con escenas de trabajos femeninos.
En el lado sudeste queda aún en pie un fragmento del muro del fondo, construido con bloques de peperino (toba gris con pintas negras) y dos columnas corintias llamadas 'colonnacce', que presentan en el friso el mito de Aracne y en el ático una figura de Minerva.
El lado de entrada era curvilíneo, mientras en el opuesto sobresalía el pronaos del Templo de Minerva, un hexástilo corintio con podio y cela con ábside dividida en tres naves.
Hasta el siglo XVI el templo aún existía, como nos demuestran las representaciones del mismo en dibujos de época, y en el arquitrabe se leía todavía la dedicatoria del emperador Nerva.
En 1606, el Papa Pablo V lo hizo demoler para utilizar sus materiales en la construcción de la fuente del Janículo. En la actualidad se conservan solamente los informes cimientos de la plataforma, bajo los cuales corría un trecho de la Cloaca Máxima. |