El mausoleo de Santa Constanza es una edificación religiosa paleocristiana erigida en torno al año 349 como mausoleo de Constantina, la hija del emperador Constantino. Se trata de un martiria cristiano perfectamente establecido, que procede de los mausoleos y heroa paganos.
Es un mausoleo imperial puesto que estaba destinado a la hija de un emperador. Como esta princesa era cristiana, el monumento se convierte en un monumento funerario cristiano.
El círculo está relacionado con la infinitud y la perfección. El proyecto es de planta centralizada, como todos los mausoleos, constituido por círculos concéntricos, con un espacio central circular cubierto con una cúpula sobre tambor, rodeado por un deambulatorio anular con bóveda de cañón que se comunica con el núcleo a través de columnas pareadas. La tumba se encuentra en el centro.
En el tambor de la cúpula hay una gran hilada de ventanas que proporcionan luz directa al núcleo. El deambulatorio también tiene ventanas que, aunque son muy pequeñas, proporcionan luz indirecta. La disposición de las columnas y la luz hacen que el espacio sea dinámico.
En el muro del deambulatorio, muy grueso para soportar todo el peso, se abren nichos cuadrados o semicirculares. El nártex de acceso termina en dos exedras semicirculares. El exterior es muy rudo y pobre, mientras que el interior estaba cubierto de mosaicos, que proporcionaban una gran luminosidad al mausoleo. Actualmente sólo existen los de la bóveda de cañón y las exedras, los primeros mosaicos cristianos que se conservan.
El contraste entre la decoración interior y la ausencia de ésta en el exterior sirve para representar el mundo celestial (el interior) y el mundo terrenal (el exterior). |