Templo dedicado a la diosa Fortuna. Estaba situado en la antigua Praeneste, en el Lazio moderno, a unos 37 km de Roma.
En el santuario de la Fortuna Primigenia, en Praeneste, recibía culto desde tiempo inmemorial una diosa-madre itálica muy venerada por las gentes. Este templo era famoso por su oráculo, el más importante del Imperio Romano, construido en el Siglo II a.C.
En el 82 a.C. el santuario fue arrasado por la despiadada cólera de Sila y tuvo que ser reconstruido con posterioridad. Cuatro terrazas artificiales escalonan la ladera sur del monte Ginestro. Accesos laterales en rampa, dos de ellos cubiertos, alternan con las escaleras que en el centro axial del conjunto enlazan los planos de las terrazas.
Un muro de contención de aparejo poligonal sostiene la más baja de ellas. Las rampas conducen a la terraza de los hemiciclos, donde se alzaba un altar y se hundía un pozo rodeado de vistoso brocal.
El alto ático de la columnata dórica actúa de cortina de las cámaras de substracción de la terraza inmediata, cubiertas de bóvedas de medio cañón, decoradas con casetones de fábrica (opus caementicium).
Tanto en los tramos rectos como en los curvos se percibe la fruición con que el constructor jugaba con las posibilidades que el nuevo medio le ofrecía. La firmeza inquebrantable de la sillería se convertía, gracias a la argamasa, en plasticidad de soportes y cubiertas.
La terraza superior se ahonda y convierte en una plaza porticada como preparación a la cávea, enmarcada por un pórtico semicircular, que forma la parte abierta del coronamiento.
Estas cáveas itálicas eran muy corrientes en época republicana, bien fuese en conexión con edificios públicos de carácter civil, como en los comitia de Roma, Cosa y Paestum, bien en relación con templos. |