Es una de las mayores catedrales góticas que se conservan en Inglaterra, junto con la Catedral de Canterbury. Tuvo un proceso constructivo contemporáneo al de la Catedral de Durham.
Comenzadas las obras siendo aún abadía, bajo el gobierno del abad Simeón, antiguo monje de Ruán, se concluye la cabecera y el transepto cuando es promovida a sede catedralicia en 1109.
Manteniendo en líneas generales la solución de la Catedral de Durham, todo aquí se muestra más sencillo y simplificado, prescindiendo también del abovedamiento.
La catedral se construyó entre 1082 y 1130, aunque aproximadamente entre los años 1174 y 1197 se añadieron el transepto y la única torre en la parte occidental. El coro y el ábside oriental se reformaron en la década de 1240, pero el hundimiento de la torre central en 1322 obligó a otra reconstrucción, caracterizada por el llamado Octágono, una obra maestra de las estructuras de madera sin parangón en toda la arquitectura gótica inglesa, con toda la probabilidad proyectada por el monje Alan de Walsingham.
La Reforma protestante propició la destrucción de la capilla de Santa Ethelreda y de numerosos tesoros litúrgicos, pero el templo conserva varias capillas guarnecidas del gótico tardío —especialmente la del obispo Alcock y la occidental—.
La aguja occidental se demolió en 1801. En 1847 se comenzó a realizar la restauración dirigida por Gilbert Scott, incluyendo la restitución de la espléndida techumbre de la nave central. |