La catedral se construyó en el mismo sitio donde estaba la antigua iglesia que fue destruida por in incendio en 1131, iniciándose la transición del Románico al Gótico.
La planta es de cruz latina, con una longitud de este a oeste de 105 metros; la altura de la nave central es de 23 metros. La fachada oeste tiene un pórtico añádido en el Siglo XIV, y la parte superior de las torres inacabadas son del Siglo XIII; la decoración está muy degradada.
La nave central tiene once bóvedas, incluyendo la del transepto. Las ventanas de las naves laterales y los arcos del triforio son de medio punto, pero los arcos apuntados aparecen en la galería inferior; y los cambios en la cubierta, en su origen de bóveda de crucería, fueron reconstruidos por bóvedas góticas después de un incendio en 1293.
La planta del transepto está terminado en ábsides. Las capillas laterales fueron añadidas la pasillo norte en el Siglo XIV y las del pasillo sur en el XV y XVI.
Los arbotantes de la catedral fueron restaurados en el Siglo XIX manteniendo el estilo del Siglo XII. En la entrada de la nave lateral noroeste está la galería este que conduce al claustro construido en 1230.
Las tumbas de los obispos fueron destruidas durante la Revolución Francesa, y en la Primera Guerra Mundial sufrió graves daños que fueron restaurados durante la segunda mitad del Siglo XX. |