Se caracteriza por su influencia bizantina y el uso de cúpulas sobre pechinas, pero es sobre todo en lo escultórico donde más destaca gracias a la exuberancia de sus tallas tanto de figuras como de motivos vegetales labrados como orfebrería.
Notre Dame la Grande de Poitiers y Saint Pierre de Angoulême son las llamadas iglesias sin tribunas. Ambas se caracterizan por la igualdad de altura de las tres naves, lo que origina una especie de planta de salón, galeria de arcos por dentro y fuera del edificio y torre-linterna en el crucero.
Pero lo más destacado de las dos catedrales son sus portadas que son monumentales; la fachada de la Catedral de Nuestra señora la Grande, presentan dos torres a los extremos, éstas sirven a la vez de contrafuerte, escalera y campanario. En el cuerpo central hay una puerta y dos arcos laterales con finísimas esculturas. Por encima un gran ventanal rodeado de dos pisos de arquerías con personajes (santos o apóstoles de pie y sentados) y en la parte superior una mandorla mística con su Pantocrátor y Tetramorfos.
La fachada de la Catedral de Angulema, se asemeja mucho a la catedral anterior. Portadas y arquerías constituyen el mejor emplazamiento para una escultura relivaria, muy similar a los repujados de las piezas de orfebrería.
El remate cónico, con sus torrecillas de contrarresto, es un motivo que llega al románico español. |