Es uno de los primeros templos góticos construidos en Francia, comenzando las obras en 1140 y prolongándose durante el siglo XII, pero no se completaron hasta principios del siglo XVI. La arquitectura del coro, del arquitecto William de Sens, influyó directamente en el coro de la Catedral de Canterbury.
El templo destaca por su solidez enbellezida por la proporción de la riqueza de la ornamentación. La fachada del oeste tiene tres portadas, de las cuales la central posee esculturas representando una parábola bíblica. En la portada de la derecha están grabadas ventidós estatuas de profetas.
La torre está situada en la derecha de la fachada principal, decorada con soportes armónicos y estatuas representando a los principales benefactores de la catedral. Las campanas del campanario gozaban de una inmensa reputación en la Edad Media; aún se conservan las originales llamadas 'La Savinienne' y 'La Potentienne'.
La portada de la izquierda (de la fachada principal) está adornada con dos bajo relieves que representan la 'Liberalidad y Avaricia' de la historia de Juan el Bautista.
La fachada norte posee uno de los más exquisitos ejemplos de la escultura francesa del Siglo XVI; la fachada sur tiene magníficas vidrieras. Otras ventanas, de los Siglos XII a XVI, representan la leyenda de Thomas Becket de Canterbury.
En el interior están las tumbas de Luis, Delfín de Francia (hijo de Luis XV) y su consorte, Marie-Josèphe de Saxony, obras de Guillaume Coustou 'el Joven'. El mausoleo fue destruido durante la Revolución Francesa.
El tesoro de la catedral, uno de los más ricos en antiguedades de Francia, posee un fragmento de la 'Cruz de Cristo' como reliquia sagrada. |