Situada en Milán, en esta iglesia se encuentra la última cena de Leonardo da Vinci. Fue un encargo de la familia Sforza. Bramante solo tenía que construir la tribuna o cabecera, que proyectó como un edificio autónomo de planta central.
Esta iglesia tenía sus naves góticas. Bramante amplió la cabecera como si fuera un crucero nicho de planta cuadrada que se prolongaba en un segundo cuadrado menor que se correspondía con el coro, que es muy ancho y alargado.
Para rematar todo esto, Bramante, colocó en los lados dos ábsides semicirculares. Esta distribución es muy parecida a la Sacristía Vieja de San Lorenzo. El crucero se cubre con una bóveda de cañón sobre pechinas, más tarde se realizó el tambor, la cúpula y la linterna.
En el exterior se observa como la hilera de arcos ocultan la cúpula. La decoración exterior nos puede recordar a Alberti, pues se trata de una decoración muy sobria.
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