A lo largo de los distintos caminos de peregrinación, especialmente el de Santiago de Compostela, surgieron numerosas iglesias de peregrinación, aunque hay cinco principales: San Martín de Tours, San Marcial de Limoges, Santa Fe de Conques, San Sernín de Toulouse y Santiago de Compostela.
Todas tenían características muy similares: tres o cinco naves, la central cubierta con cañón y las laterales con bóvedas de arista, girola con tres o cinco absidiolos, uno o dos ábsides por brazo del crucero, pilares compuestos (pilares más semicolumnas), etc.
San Sernín de Toulouse se construyó entre el 1080 y el 1096, fruto de una edificación muy rápida.
Tenía cinco naves, tres en el crucero, donde cada brazo tiene dos capillas, mientras que el ábside tiene cinco absidiolos. Posee dos torres a los pies y una posterior en el cimborrio. En los ángulos más cercanos a los pies tiene escaleras para subir al piso superior.
La portada occidental tiene un tímpano con decoración escultórica anterior a la de Santa Fe, realizada hacia el año 1100. Es la llamada "Porte Miègeville" (Puerta de la Maravilla), que representa la Ascensión y que tiene una división muy clara entre las escenas.
En la iglesia de Saint Sernin se puede rastrear una evidente relación escultórica con el románico pleno español. |