A lo largo de los distintos caminos de peregrinación, especialmente el de Santiago de Compostela, surgieron numerosas iglesias de peregrinación, aunque hay cinco principales: San Martín de Tours, San Marcial de Limoges, Santa Fe de Conques, San Sernín de Toulouse y Santiago de Compostela.
Todas tenían características muy similares: tres o cinco naves, la central cubierta con cañón y las laterales con bóvedas de arista, girola con tres o cinco absidiolos, uno o dos ábsides por brazo del crucero, pilares compuestos (pilares más semicolumnas), etc.
La iglesia abacial de Santa Fe de Conques es la más pequeña de las iglesias de peregrinación. Sólo tiene tres naves, tres absidiolos y una capilla en cada brazo del crucero.
A pesar de sus pequeñas dimensiones, fue muy venerada. Se comenzó hacia el año 1050 y en el 1130 estaba ya terminada y perfectamente abovedada. Tiene tres torres, dos a los pies y el cimborrio. Sufrió reconstrucciones importantes.
La portada occidental de la iglesia de Santa Fe de Conques es de gran belleza. Se realizo en el año 1124 aproximadamente y está en relación con la homóloga de Moissac. Representa el Juicio final de manera soberbiamente expresiva y con gran calidad escultórica. Sin duda esta iconografía tiene un tono didáctico muy importante.
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