Este palacio situado en Florencia es un típico ejemplo de arquitectura del siglo XV. Fue construido entre 1446 y 1465 por Leone Battista Alberti.
En la fachada del Palacio Rucellai las pilastras de órdenes clásicos marcan las verticales de los tres pisos, que se rematan con una cornisa. A su vez las horizontales son dibujadas por los entablamentos de los órdenes.
La parte superior del palacio está rematada por una cornisa que sobresale un poco. El estilo del palacio constituyó un punto de partida para toda la arquitectura de residencia civil del Renacimiento.
En el interior del palacio hay un patio renacentista rodeado de unos amplios arcos de medio punto los cuales están sujetos por capiteles corintios muy elaborados.
La medida base de la planta del edificio es el cuadrado y la alternancia de vano-muro-pilastra marca un ritmo perfectamente armónico en la fachada. Las proporciones y el lenguaje clásico de esta fachada otorgaron al edificio una gran consideración por parte de los contemporáneos.