La basílica está situada en la pequeña isla de San Giorgio Maggiore, en uno de los extremos de la Giudecca, frente a la plaza de San Marcos y el centro histórico de Venecia.
La basílica forma parte del monasterio del mismo nombre, que se remonta al Siglo X. Este monasterio benedictino, destruido por el terremoto de 1223, fue sustituido por el actual entre los Siglos XV y XVII. La iglesia se acabó en 1576, salvo la fachada, completada en 1610 por Vicenzo Scamozzi. Es una de las dos iglesias venecianas construidas en su totalidad por Andrea Palladio.
La solución inventada por el genial arquitecto para la fachada, compuesta con dos frontones clásicos superpuestos, resuelve de manera original uno de los problemas planteados por los arquitectos renacentistas, consistente en cómo inspirarse en el modelo de templo clásico en un edificio tripartito, como es la iglesia cristiana de tres naves.
El interior es de una austeridad magnífica, donde destaca el sutil manejo de la luz natural. Palladio utilizó el lenguaje de la arquitectura romana y la tipología basilical para crear una sintaxis absolutamente personal, perfectamente adecuada a las necesidades litúrgicas de la contrarreforma.
La basílica contiene los últimos cuadros de Tintoretto, La última cena, Recogida del maná y La deposición. El campanile es de 1791. Las habitaciones del monasterio, dispuestas alrededor de dos claustros, incluyen el refectorio primitivo (la primera obra de Palladio en Venecia, de 1560) y la escalera doble (1641-1647) diseñada por Baldassare Longhena.
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