En 1857, Napoleón III propuso reconstruir el nuevo teatro de la Opera en el centro de los barrios de la capital que se estaban remodelando.
El proyecto inicial de la nueva Opera de París fue de Horeau, con trabajos de hierro forjados, cubiertas metálicas, tabiques, escaleras de fundición de hierro y calefacción por aire. Para el primer nivel se diseñó un espacio destinado para sala de conciertos y reuniones, llegando a obtener una superficie 8,000 m² y unas 12,000 plazas. Pero más tarde ese gran proyecto sería retrasado en beneficio del que realizó Charles Garnier entre 1862 y 1875.
Fue el ganador de un concurso convocado en 1860 en el que se presentaron 170 concursantes, entre ellos Viollet-le-Duc. Charles Garnier consiguió en este majestuoso edificio un estilo neobarroco utilizando elementos procedentes del Manierismo italiano, sin dejar atrás elementos franceses. Se trata de un edificio muy vistoso, monumental y opulentemente decorado, con frisos multicolores elaborados con mármol, columnas y lujosas estatuas. Tiene una extensión de 11000 m², una capacidad de 2200 espectadores y un escenario para 450 artistas.
En 1978 parte del Foyer de la Dance original se convirtió en un nuevo espacio para ensayos de la compañía del ballet, obra del arquitecto Jean-Loup Roubert. De 1994 a 2006 se ha realizado una restauración que ha consistido en la modernización de la tramoya y las instalaciones eléctricas y el fortalecimiento de la estructura. |