Este edificio es uno de los más famosos de Adolf Loos. Se trata de uno de los primeros edificios de oficinas modernos en Viena. La construcción en hormigón armado permite grandes luces y hacer flexible el espacio interior (los pilares de mármol de la entrada no son portantes).
Está formado por cuatro plantas de viviendas en la zona superior y por tres plantas comerciales en la inferior. En el proyecto empleó a gran escala el 'Raumplan' o 'Planta Espacial', concibiendo la planta en tres dimensiones.
Las tres fachadas se dividen en dos partes según su decoración: en la zona comercial el edificio esta revestido de mármol Cipolino de Eubea (Grecia); por lo contrario, las plantas de vivienda están provistas únicamente de un revoco liso, distinguiendo la función pública y privada en el uso de materiales diferentes.
La ausencia de ornamentación del edificio despertó una gran controversia, llegándose a comparar esta obra con un granero. Más tarde hubo un acuerdo y se le colocaron jardineras bajo las ventanas. |