Al preguntársele a Zaha Hadid si se considera un exponente destacado del movimiento deconstructivista, responde: "Las etiquetas no significan demasiado". Confiesa además que le resulta complicado definir su trabajo.
El Cuartel de Bomberos Vitra es el primer proyecto construido de Zaha Hadid. La pequeña estructura del proyecto exhibe las formas inusuales y los ángulos que los críticos de arquitectura han admirado dentro del trabajo conceptual de Zaha Hadid en la década de los 80, en sus edificios no construidos así como en su propuesta ganadora en el concurso 'Peak International Design Competition' de Hong Kong en 1983.
El Cuartel de Bomberos Vitra, construido como un parque de bomberos integrado en un complejo de fábricas (después de que un incendio algunos años antes demostrara la necesidad de un parque de bomberos), tenía como objetivo proteger de los incendios a todos los edificios de Vitra que estaban en aquel tiempo fuera de las líneas de demarcación de los distritos protegidos.
La actividad del cuartel de bomberos era realizada por voluntarios que trabajaban en la factoría de Vitra. El edificio funcionó como estación de bomberos hasta que se redibujaron las líneas del distrito y el complejo de Vitra fue cubierto finalmente por un departamento de bomberos cercano. El Cuartel de Bomberos Vitra estaba parcialmente obsoleto y fue por esta razón (y no por el rumor erróneo de que el edificio no tenía capacidad para albergar los camiones de bomberos) por lo que fue reciclado y reutilizado por Vitra como espacio de exhibición para parte de su colección permanente de sillas.
Según han explicado los integrantes del estudio de Zaha Hadid, el proyecto comenzó con el estudio completo del sitio en que se emplaza la fábrica de Vitra. El proyecto no debía confundirse con el resto de naves y, por otra parte, debía servir para estructurar el lugar, dando identidad y ritmo a la calle principal del complejo. Esta calle, que partía del museo de la silla hacia el otro extremo donde se emplaza la fábrica y donde se localiza el cuartel de bomberos, es concebida como una zona ajardinada longitudinal, a modo de una la extensión de los campos agrícolas y viñedos adyacentes. El proyecto no se comporta como un edificio aislado sino que se integra en el conjunto definiendo el espacio, desarrollándose como el borde externo de esta zona ajardinada. Para ello el programa se 'estira' y se dispone en un largo y estrecho edificio a lo largo de la calle que marca el borde de la fábrica.
Una serie lineal y estratificada de muros define el espacio que contiene y acomoda las funciones del edificio. Las paredes se perforan, inclinan y quiebran según los requisitos funcionales.
El edificio se mantiene hermético frontalmente y sólo muestra los espacios interiores perpendicularmente, al pasa a través de los espacios del cuartel de bomberos, percibiendo visuales fugaces de los enormes y rojos coches de bomberos. El interior del edificio es tan imaginativo como el exterior, con múltiples puntos de vista. Hadid juega con los ángulos y los colores para crear un interior visualmente interesante sin necesidad de complicarlo.
Las paredes parecen deslizarse unas respecto de las otras y las puertas corredizas son en realidad una pared móvil. El edificio entero es movimiento congelado que expresa la tensión de estar en alarma.
El edificio, de hormigón visto, refleja y pone de manifiesto sus cualidades estructurales, ejecutándose con especial cuidado en las agudas aristas. Además se evitan los remates realizados con otros materiales, como bordes de cubierta o marcos de ventanas, para respetar el concepto abstracto del edificio.
"Siempre es difícil autodefinir la obra de uno mismo y quizá más aceptar plenamente las definiciones que pueden hacer los demás de tu propio trabajo, pero me parece que 'geometría fragmentada y movilidad fluida' aciertan bastante con lo que yo hago. Podríamos decir que, en mi caso, existe una fluida organización del esquema." [Zaha Hadid].
El concepto del proyecto muestra una interesante conexión con Notre Dame du Haut de Le Corbusier, evocando la quilla de la proa de un gran barco, con su afilada terminación y su exagerada altura.