Las Torres de Satélite son un conjunto escultórico de cinco prismas triangulares de distintos colores y tamaños, dispuestas en una explanada ubicada al norte de la ciudad de México, más concretamente en Ciudad Satélite, sobre la avenida principal Periférico en su tramo norte. Las líneas puras del conjunto evidencian la influencia del Movimiento Moderno.
Originalmente diseñadas como una gran fuente dispuesta en la entrada de la naciente ciudad, las torres se han convertido en un símbolo distintivo de la zona conocida como Satélite, localizada en el municipio de Naucalpan de Juárez, en el Estado de México.
El planeamiento de las torres, una de las primeras esculturas urbanas de grandes dimensiones en México, se inició en 1957 con la idea del arquitecto Luis Barragán y con las colaboraciones del pintor Jesús Reyes Ferreira y del escultor Mathias Goeritz.
En principio se contempló la construcción de siete cuerpos, de los cuales el más grande alcanzaría una altura de 200 metros; sin embargo, por falta de presupuesto se eliminaron dos cuerpos, quedando cinco torres y reduciendo su altura para que la torre más grande midiera 52 metros de altura y la menor 30.
La idea original de Goeritz sobre el color de las torres es que fueran todas en diferentes gamas de naranja, pero fue persuadido por constructores y empresarios para que se pintaran en diferentes tonos. Finalmente, se acordó que los colores serían amarillo, rojo, azul y las dos restantes blancas.
Su influencia principal son las torres medievales de San Gimignano en Italia.
Luis Barragán está considerado como el arquitecto mexicano más importante del Siglo XX y uno de los más influyentes en la modernidad mexicana. Su obra influye en los arquitectos actuales no sólo en aspectos visuales sino también conceptuales.
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