En 1987 Lillian Disney, mujer de Walt Disney, dona a la ciudad de Los Ángeles los 50 millones de dólares iniciales destinados a la construcción del Walt Disney Concert Hall. En 1988 Frank Gehry es elegido como el arquitecto que diseñará la nueva sala de conciertos. A principios de 1991 se dan a conocer los detalles del proyecto y, despues de varios cambios debidos a la normativa, falta de fondos y cambios en el diseño, en 2003 Frank Gehry puede ver construida su obra.
Aunque fue comparado con las formas metálicas y curvas del Museo Guggenheim de Bilbao, el diseño del Walt Disney Concert Hall es anterior.
El edificio es fundamentalmente una cáscara que se compone de una serie de volúmenes interconectados, unos de forma ortogonal recubiertos de piedra y otros de forma orgánica y superficies onduladas cubiertos por una piel metálica de acero. Como nexo entre los distintos volúmenes se utilizan las superficies vidriadas.
Los exteriores ondulados del Walt Disney Concert Hall, que se asemejan a una embarcación con las velas henchidas, están revestidos por 12.500 piezas individuales de acero, placas de diferentes tamaños y que están unidas por el exterior. No existen dos piezas iguales y colocadas una detrás de la otra alcanzarían una longitud de casi 80 km.
En contraposición con el exterior metálico, los interiores están recubiertos con madera de abeto en suelos, paredes y techos, la misma madera que suele usarse en el dorso de violonchelos y violas. El alfombrado y tapicería de los pasillos y butacas fue diseñado por Gehry utilizando un motivo floral que manifiesta el afecto de Lillian Disney por los parques y la jardinería.
La pieza central, el auditorio para 2.265 personas provisto de luz natural y una disposición de asientos alrededor de la orquesta, fue diseñada para representar el casco de un barco. La idea de Gehry fue concebir una sala con una forma escultórica evocativa de la música, logrando una conexión íntima entre la orquesta y la audiencia. La acústica de esta sala se diseñó con extremo cuidado para mantener una óptima calidad. Yasuhisa Toyota de Nagata Acoustics se encargó de esta parte en colaboración con Gehry. El techo curvo de madera evoca las velas ondulantes de un barco.
Otro importante espacio del complejo es la sala de usos múltiples Roy y Edna Disney, destinada al Instituto de Artes de California (CalArts) y con capacidad para 266 espectadores. Tiene acceso directo desde la calle y se ubica en el basamento del complejo. El edificio tiene además dos anfiteatros. El primero cuenta con 300 butacas y se utiliza para espectáculos infantiles, y el segundo tiene capacidad para 120 espectadores.