Considerado uno de los arquitectos más importantes del Siglo XX, Utzon había regresado hacía más de un año a su Dinamarca natal después de haber residido varias décadas en Mallorca, donde dejó dos de sus últimas obras, Can Lis (1973) y Can Feliz (1994).
Este parque vertical mejora el clima y la ventilación, reduciendo la energía y el agua a utilizar. Como resultado aparecen en el paisaje una serie de 'colinas' de montículos verdes.
Incluye, entre otras cosas, oficinas, un hotel boutique, un hall de exhibiciones, auditorio, librería gimnasio y piscina. En el exterior se extienden espacios de ocio y descanso para los empleados.
"Me siento más cómodo en un estado de saludable inseguridad, preguntándome por qué hago lo que hago, buscando soluciones relevantes... Respecto al futuro, me gustaría enseñar a la gente joven de mi estudio lo que he aprendido."
"Las torres y el puente constituyen un movimiento sencillo y dinámico, caracterizado por la enorme envergadura del puente que cruza la entrada del puerto integrándose en el diseño del proyecto y la fachada."
El proyecto se compone de cortinas acrílicas organizadas en una espiral en el interior del pabellón, reflejando y distorsionando las vistas a través de la estructura.
Esta mujer japonesa es una 'rara avis' entre los arquitectos estrella. Frente al espectáculo, la fama y el dinero, defiende la discreción y el trabajo perfeccionista. Así, con su dedicación casi religiosa, se ha convertido en un referente mundial.
El edificio de 54 plantas de apartamentos permanece alejado de la multitud de torres de cristal incorporando una serie de 'jardines en el cielo' ('sky gardens') en diferentes zonas de la edificación abiertas al exterior.
Inspiradas en el famoso Puente Firth-of-Four de Escocia, las tres torres están cubiertas por una piel llena de perforaciones, con una geometría basada en las pequeñas criaturas oceánicas llamadas 'radiolaria'.
La estética simple de la villa proporciona la apariencia del paisaje tradicional japonés, creando un equilibrio entre la estructura futurista hecha por el hombre y el entorno que la rodea.
OMA presenta la 'ciudad en el desierto' para 150.000 personas en los Emiratos Arabes. Este proyecto, destaca a priori por la radicalidad del partido general, una planta cuadrada en la mitad del desierto.
La Llum se proyectó para el concurso internacional de la Zona Cero en Manhattan (703 metros) y se simplificó en altura y equipamientos para Valencia (501 metros). muestra como incluso un rascacielos puede ser extremadamente sostenible y bioclimático, si se diseña como tal.
La Cápsula Alpina es una unidad vividera compacta que ofrece la oportunidad de pasar la noche, posibilitando una vista espectacular de 360 grados mientras se admiran las estrellas y el entorno circundante.
El estudio de Asadov (A. Asadov Architectural Studio) mantiene contacto actualmente con inversores árabes interesados en una alternativa económica a las islas artificiales.