El proyecto está integrado por cinco pisos modulares distintos utilizados en diversas combinaciones para crear una mezcla de voladizos y terrazas. El edificio dispone de vegetación en las terrazas que proporciona privacidad.
Las torres albergan 563 apartamentos de lujo sobre un podio de 6 plantas con retail y zonas de ocio. La torre oriental cuenta con una dramática instalación que fabrica sol, extendiéndose desde los niveles superiores en un gran voladizo.
El proyecto de Zumthor se levanta delicadamente de las ruinas de una iglesia de estilo gótico tardío, respetando la historia del lugar y preservando su esencia. "Este proyecto surgió de adentro hacia afuera, y desde el lugar", explicó Zumthor en la inauguración del museo.
"Es mi sincera esperanza que la visión expresada en la presente propuesta no sólo respete y complemente la arquitectura existente, sino que permita al Aeropuerto Internacional de Denver continuar sirviendo como punto de referencia para los siglos venideros."
El proyecto revisado se compone en dos bloques, uno apoyado sobre el suelo y el otro suspendido, que contienen respectivamente una sala de exposiciones y una sala polivalente. Los dos edificios están conectados por un vestíbulo.
Ubicada entre formas cristalinas recubiertas de metal, tiendas de lujo y retail, una entrada espectacular cubierta por una expresiva estructura girada conduce a los peatones desde la calle a la galería comercial pública.
La demanda de 2.000 plazas de aparcamiento para bicicletas dio lugar al diseño de un aparcamiento de bicicletas subterráneo, que deja espacio libre en la plaza para la circulación de personas.
El concepto del proyecto se genera a partir de la comprensión de la dinámica urbana única del lugar, dando lugar a sutiles gestos volumétricos que invitan al público de la plaza a nivel del suelo a introducirse en el interior del edificio, reforzando el carácter público de las instituciones.
La propuesta de Rux juega con la idea de liberar la mezquita de una tipología e incorporarla directamente en el tejido de la ciudad, haciéndola más visible, conectada e integrada con el espíritu y la cultura de la comunidad.
El proyecto proporciona una forma orgánica viva que permite al visitante imaginar el lugar y la ciudad en un sentido más amplio. El edificio ofrece a todos los visitantes la oportunidad de participar en un acto de reflexión. Ciertas características del Pabellón del Museo Memorial parecen una reminiscencia de las torres originales.