Inspirado por el paisaje natural del país, el museo de dos pisos cuenta con una cubierta en voladizo y una fachada con elementos móviles. El museo parece estar moviéndose hacia el exterior, extendiéndose hacia la bahía.
El proyecto no tiene fachada en el sentido tradicional: la monumental cubierta se transforma en la fachada del proyecto para permitir una interacción diáfana entre en el interior y el exterior. Construida de cristal y acero, sus inmensas marquesinas se extienden 145 metros sobre los andenes.
"De los 14 puentes que he construido, no hay ninguno que siga este principio, ninguno que esté hecho con esta pureza. Y, tecnológicamente, es un puente exigente", dijo Calatrava.
"No hay cambios relevantes en el concepto del proyecto, que mantiene la idea original de que sea un centro de transportes para generaciones futuras en pleno corazón del Downtown de Manhattan."
El puente de Calatrava "ha roto un tabú", porque supone un triunfo frente al inmovilismo arquitectónico de Venecia. Por ello, dijo, el puente tiene un extraordinario valor añadido para la ciudad, ya que hace que Venecia no esté sólo "vuelta hacia el pasado, sino también al presente y al futuro".
Calatrava ha diseñado este puente colgante con un único pilar inclinado que crea un espacio visual limpio hacia la ciudad. Los cables están conectados formando una parábola que se desarrolla tridimensionalmente en el espacio, amplificando así el impacto visual único e impresionante de este puente.
El fuste del monumento estará recubierto por láminas de bronce. Centenares de «costillas» basculantes de 7,7 m cada una, agrupadas en once tramos enlazados en sus extremos superior e inferior, formarán una «camisa» exterior al monumento.
Santiago Calatrava recibió recientemente la noticia de que se aprobó la construcción del Chicago Spire, que con 610 metros de altura, está llamado a convertirse en el rascacielos más alto de Estados Unidos.
La nueva estación contará con cinco vías y tres andenes en una edificación horizontal de 420 metros de longitud que estará acompaña con otra vertical a modo de faro que acogerá un hotel.
El arquitecto Santiago Calatrava anunció la construcción de tres torres de 133 metros de altura cada una en el proyecto diseñado para la parcela de El Vasco en Oviedo. En el mismo solar propone levantar asimismo otros dos edificios, uno de ellos que describió como "escultura de cubierta móvil".